Lesiones por Extracción con Ventosa (Vacío)

La extracción con ventosa usa una copa de succión sobre el cuero cabelludo del bebé para asistir un parto vaginal difícil. La mayoría termina bien, pero su mal uso puede causar cefalohematoma, hemorragia subgaleal (una verdadera emergencia) y hemorragias cerebrales.

Revisado legalmente por Laurence P. Banville, Esq. & Max Morgan, Esq. Última revisión 22 de septiembre de 2026 Política editorial

¿Qué es un parto por extracción con ventosa?

La extracción con ventosa (parto asistido por vacío) es un parto vaginal asistido en el que el médico fija una copa de succión blanda al cuero cabelludo del bebé y tira, al ritmo de las contracciones, para ayudar a que salga la cabeza. Pertenece a la misma categoría que el parto con fórceps, el parto vaginal operatorio, y hoy es el más usado de los dos instrumentos: se emplea en aproximadamente el 2% al 3% de los nacimientos en Estados Unidos.

La mayoría de los partos con ventosa terminan con un bebé sano y nada peor que un chichón pasajero en el cuero cabelludo. Pero la copa de succión concentra la fuerza en una zona pequeña de la cabeza del recién nacido, y cuando el dispositivo se usa mal (en la paciente equivocada, mal colocado, con demasiadas tracciones) puede desgarrar vasos sanguíneos bajo el cuero cabelludo o dentro del cráneo. En 1998, tras varios reportes de muertes de bebés, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) emitió un aviso de salud pública para advertir específicamente al personal clínico sobre las complicaciones potencialmente mortales de los dispositivos de extracción por vacío.

Cuándo se usa la ventosa y cuándo nunca debe usarse

Las razones legítimas son las mismas que para el fórceps: una fase de pujo prolongada, un trazado de la frecuencia cardíaca fetal que indica que el bebé debe nacer pronto, o una condición materna que limita el pujo. Los requisitos previos también coinciden: dilatación completa, membranas rotas, una cabeza encajada cuya posición se conoce y la disposición a abandonar el intento para hacer una cesárea.

La extracción con ventosa tiene además contraindicaciones específicas, situaciones en las que no debe intentarse en absoluto:

  • Prematuridad. El ACOG (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos) desaconseja el parto con ventosa antes de las 34 semanas de gestación, aproximadamente, porque la cabeza y los vasos sanguíneos frágiles de un bebé prematuro no toleran la succión.
  • Sospecha de un trastorno de coagulación en el bebé o procedimientos invasivos previos en el cuero cabelludo.
  • Presentación de cara o de nalgas, una cabeza no encajada o una posición desconocida.
  • Sospecha de desproporción cefalopélvica: el bebé simplemente no cabe, y ningún instrumento resuelve eso.

Tres tipos de hinchazón en la cabeza del recién nacido: uno es una emergencia

Después de un parto con ventosa es normal cierta hinchazón del cuero cabelludo. La habilidad decisiva, para el personal clínico y para los padres que leen la hoja de alta, es distinguir los tipos inofensivos del peligroso:

Condición Dónde se acumula el líquido o la sangre ¿Cruza las suturas del cráneo? Nivel de peligro
Caput succedaneum (incluido el “chignon”, la marca que deja la copa) Hinchazón en el propio tejido del cuero cabelludo Inofensivo; se resuelve en días
Cefalohematoma Sangre entre un hueso del cráneo y su membrana externa (el periostio) No; se detiene en los bordes del hueso Suele resolverse solo en semanas, pero al descomponerse esa sangre atrapada sube la bilirrubina, lo que aumenta el riesgo de ictericia grave y, si la ictericia no se trata, de kernicterus, un daño cerebral permanente
Hemorragia subgaleal Sangre en el espacio laxo entre la capa interna resistente del cuero cabelludo (la galea) y el cráneo Sí; una hinchazón blanda y cambiante que se extiende por toda la cabeza Emergencia médica; vea más abajo

Hemorragia subgaleal: la emergencia que los padres deben conocer

El espacio subgaleal no es un bolsillo pequeño: se extiende desde las cejas hasta la nuca y puede contener más sangre que toda la circulación de un recién nacido (unos 250 mL). Un bebé que sangra en ese espacio puede entrar en choque hemorrágico en cuestión de horas, con frecuencia después de que la sala de partos se vació y todos se relajaron. La extracción con ventosa es el principal factor de riesgo: la succión y la tracción pueden desgarrar las venas que cruzan ese espacio.

Las señales de alerta incluyen una hinchazón difusa y blanda que cruza las suturas y se desplaza cuando se cambia la posición de la cabeza, una hinchazón que empuja las orejas hacia adelante, palidez, poco tono muscular, una frecuencia cardíaca en aumento y un recuento sanguíneo en descenso. El estándar de atención después de un parto difícil con ventosa es un periodo definido de observación estrecha (mediciones seriadas de la cabeza, signos vitales y un umbral bajo para pedir análisis), porque el reconocimiento temprano y la reposición de volumen son lo que determina si el bebé sobrevive sin secuelas. Las series de casos históricas reportaron tasas de mortalidad superiores al 20%; los resultados modernos son mucho mejores, pero solo cuando el sangrado se detecta a tiempo.

Desprendimientos de la copa, tracciones y límites de tiempo

Un “pop-off” (desprendimiento) es la separación repentina de la copa del cuero cabelludo del bebé durante la tracción: un mecanismo de seguridad incorporado, pero también una advertencia. Cada nueva aplicación somete el cuero cabelludo a una succión renovada, y los desprendimientos repetidos sugieren que el parto no va a lograrse por esta vía.

El ACOG no fija un máximo universal, pero los fabricantes de los dispositivos y la mayoría de los protocolos hospitalarios sí lo hacen, y la práctica enseñada de forma generalizada está en el orden de dos a tres desprendimientos, unas tres series de tracciones y de 15 a 20 minutos de aplicación total; superado ese límite, el intento debe abandonarse a favor de una cesárea. El mismo estudio del New England Journal of Medicine que cuantificó los riesgos del fórceps encontró hemorragia intracraneal en cerca de 1 de cada 860 partos con ventosa, y en cerca de 1 de cada 280 cuando se combinaban ventosa y fórceps; por eso cambiar de instrumento tras una ventosa fallida está fuertemente desaconsejado.

¿Un parto con ventosa terminó con un ingreso en la UCIN (unidad de cuidados intensivos neonatales)? El registro del parto documenta el número de tracciones, los desprendimientos y los minutos de aplicación, y las notas de enfermería muestran si su bebé fue vigilado correctamente después. Nuestros abogados revisan esos registros sin costo y le dirán sin rodeos si la atención fue la adecuada.

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¿La extracción con ventosa puede causar daño cerebral?

Sí: el parto con ventosa puede causar daño cerebral, aunque es poco común. Hay tres vías principales. Primera, la fuerza mecánica puede causar sangrado dentro del cráneo (hemorragias subdurales, subaracnoideas o intraventriculares) que lesiona el tejido cerebral directamente. Segunda, una hemorragia subgaleal masiva puede llevar al bebé a un estado de choque, dejando el cerebro sin sangre ni oxígeno. Tercera, un intento prolongado y fallido con la ventosa puede retrasar una cesárea necesaria mientras el suministro de oxígeno del bebé se deteriora, lo que contribuye a una encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI), la lesión cerebral por falta de oxígeno al nacer. Un bebé que necesitó reanimación, presentó convulsiones o tuvo imágenes cerebrales anormales después de un parto con ventosa merece una revisión cuidadosa e independiente de la secuencia de los hechos.

Cuándo el uso de la ventosa se convierte en negligencia

No toda lesión de nacimiento es negligencia médica, y no toda lesión relacionada con la ventosa lo es. Un chignon, moretones leves o incluso un cefalohematoma sin complicaciones pueden ocurrir en un parto correctamente realizado. La pregunta legal es si la decisión, la técnica y el seguimiento cumplieron con el estándar de atención. Los patrones que preocupan a los peritos independientes:

  • Ventosa aplicada a un bebé prematuro, a una cabeza no encajada o a un bebé cuya posición nunca se estableció.
  • Más desprendimientos, tracciones o minutos de aplicación de los que permite el protocolo del propio dispositivo o del hospital.
  • Cambio al fórceps tras una ventosa fallida en lugar de pasar a una cesárea.
  • Copa colocada fuera del centro (lejos del punto de flexión), lo que aumenta el riesgo de lesión y hace más probable el fracaso.
  • Ausencia de una observación estructurada después de una extracción difícil: una hemorragia subgaleal o una ictericia en aumento por un cefalohematoma que nadie detectó hasta que el bebé estaba en crisis.
  • Un periodo largo de monitoreo fetal no tranquilizador antes de que siquiera se intentara la ventosa, lo que significa que el parto ya llevaba retraso.

¿Se pudo haber evitado?

La respuesta está en los registros: los trazados de la frecuencia cardíaca fetal, la nota operatoria (altura, posición, colocación de la copa, tracciones, desprendimientos, tiempo de aplicación), las imágenes de la cabeza del recién nacido, los hematocritos y niveles de bilirrubina seriados, y las observaciones de enfermería de las primeras 24 horas. Una lesión que sigue a una violación del protocolo, o un deterioro que una observación competente habría detectado, bien pudo ser evitable. Cuando los registros muestran, en cambio, un parto indicado, bien ejecutado y con un seguimiento atento, se lo decimos con claridad.

Opciones legales para las familias

Un reclamo por lesión en una extracción con ventosa pregunta si el uso del dispositivo, o la falta de vigilancia posterior, estuvo por debajo del estándar de atención aceptado y causó la lesión de su hijo. La compensación puede cubrir el tratamiento, las terapias y, en los casos de lesión cerebral, el costo del cuidado de por vida; en nuestra sección de indemnizaciones por lesiones de nacimiento explicamos qué factores determinan ese valor.

Los plazos para presentar la demanda varían según el estado; consulte nuestra tabla de plazos de prescripción por estado. Dónde se atendería su caso depende de dónde ocurrió el parto: los abogados de Banville Law tienen licencia en Nueva York y Washington, D.C.; los abogados de The Weitz Firm tienen licencia en Pensilvania y Nueva Jersey; en los demás estados, la alianza conecta a las familias con su red de abogados verificados de lesiones de nacimiento. Las familias de Nueva Jersey encontrarán los plazos y las reglas de ese estado en nuestra guía para reclamos por lesiones de nacimiento en Nueva Jersey.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si la hinchazón en la cabeza de mi bebé es grave?

Una hinchazón blanda, que se queda en una sola zona del cráneo o que desaparece en días, suele ser un caput o un cefalohematoma. Una hinchazón esponjosa que se extiende por toda la cabeza, que se desplaza con la posición o que empuja las orejas hacia adelante, sobre todo si se acompaña de palidez, mala alimentación o decaimiento, puede indicar una hemorragia subgaleal y requiere una evaluación de emergencia.

¿Un parto con ventosa puede dejar daño cerebral?

Sí, aunque es poco frecuente. Los mecanismos son el sangrado dentro del cráneo, el choque por un sangrado masivo del cuero cabelludo y la falta de oxígeno cuando un intento fallido con la ventosa retrasa una cesárea necesaria. Convulsiones, reanimación al nacer o imágenes anormales después de un parto con ventosa justifican una revisión independiente.

¿Cuántos desprendimientos de la copa se permiten?

No existe una cifra universal, pero los fabricantes y la mayoría de los protocolos hospitalarios limitan los intentos a unos dos o tres desprendimientos, unas tres series de tracciones o de 15 a 20 minutos, lo que ocurra primero. Superar el protocolo aplicable es una señal de alerta importante.

¿Los cefalohematomas desaparecen solos?

Por lo general sí, a lo largo de varias semanas o meses. El riesgo principal es la ictericia: a medida que la sangre atrapada se descompone, la bilirrubina sube. Un bebé con cefalohematoma necesita una vigilancia rigurosa de la bilirrubina, porque una ictericia grave sin tratar puede causar kernicterus, un daño cerebral permanente que casi siempre se puede prevenir.

¿Cuánto me cobran por revisar el caso?

Nada. La revisión es gratuita y confidencial, y los casos de lesiones de nacimiento se manejan con honorarios de contingencia: los honorarios del abogado provienen solo de una compensación obtenida, nunca de su bolsillo.

Fuentes

  1. U.S. Food and Drug Administration. Public Health Advisory: Need for CAUTION When Using Vacuum Assisted Delivery Devices. May 21, 1998.
  2. American College of Obstetricians and Gynecologists. Practice Bulletin No. 219: Operative Vaginal Birth. Obstetrics & Gynecology. 2020;135(4):e149-e159.
  3. Towner D, Castro MA, Eby-Wilkens E, Gilbert WM. Effect of mode of delivery in nulliparous women on neonatal intracranial injury. New England Journal of Medicine. 1999;341(23):1709-1714.
  4. Plauché WC. Subgaleal hematoma: a complication of instrumental delivery. JAMA. 1980;244(14):1597-1598.
  5. American Academy of Pediatrics. Clinical Practice Guideline: Management of Hyperbilirubinemia in the Newborn Infant 35 or More Weeks of Gestation. Pediatrics. 2022;150(3).
  6. MedlinePlus en español (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Parto con ventosa. Enciclopedia médica, instrucciones para el paciente 000514.

Esta página es de carácter educativo general y no constituye consejo médico. Los datos médicos provienen de las fuentes primarias citadas; las afirmaciones legales reflejan la experiencia profesional de los abogados que revisan el sitio. Consulte siempre al pediatra de su hijo sobre cualquier inquietud médica.

¿Se pregunta si esto se pudo haber evitado?

Una revisión gratuita y confidencial de su caso responde esa pregunta a partir de los expedientes médicos reales de su hijo. Si la respuesta es no, también se lo diremos.

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